martes, 11 de diciembre de 2012

Jesucristo Superstar y La Paga De Navidad



Era de prever, tenía que suceder, pues vivimos en tiempos en los que la política la dirigen los grandes poderes financieros y los diferentes ministerios no son ya más que sucursales de los de Economía y Hacienda, que tarde o temprano la otrora grandeza del Tribunal Constitucional terminaría rebajada a tener que decidir sobre si la paga extra de Navidad a los funcionarios vascos es o no es legal.


Pues bien, yo, la verdad, albergo serias dudas al respecto que quiero compartir con todos vosotros. Y es que veréis, el propio Benedicto XVI ha insinuado en su libro “La Infancia De Jesús” de reciente publicación que, para estupor de los fabricantes de figuritas para Belenes, lo de la burra y el buey es pura metáfora, y que el pesebre, en fin, es solo una manera de sugerir el origen modesto de Jesús, sí, ese mismo que todos llamaban de Nazaret, vete tú a saber por qué. Aunque igual, tal vez, solo una idea, apunto, era porque había nacido en Nazaret, claro está, que si no le hubieran llamado Jesús de Belén, digo yo, ya que afirmar lo contrario sería como asegurar que Manuel Benítez “El Cordobés” era de Barcelona. 


Tampoco parece que lo tenga muy claro el señor Ratzinger en lo que respecta a los pastores, aunque afirma que una vez asumido lo del pesebre y una vez que nos hemos inventado la mula y el buey, lo normal es que por allí hubiera cuidadores de animales. Irrefutable. 


Después afirma el Papa estar de acuerdo en que con el año de nacimiento hay cierta confusión, menos mal que lo reconoce, aunque es seguro, dice, que Jesús nació antes de la era cristiana (sic) Vaya, eso sí que es una insólita revelación. Aunque no tan insólita como cuando afirma que es imposible saber si hubo en Palestina un registro, censo, catastro o cualquier otro tipo de actividad similar que hubiera obligado a José y a María a desplazarse desde su pueblo hasta Belén porque, según él, aquella es una época muy lejana de la que no se sabe mucho. ¡Sorprendente! Los historiadores insisten en afirmar que de pocos periodos de la época romana se sabe tanto como de aquellos días. Al parecer la Roma de Augusto fue estudiada con detalle por los propios historiadores romanos contemporáneos de Jesús, desde Tácito a Plinio, y desde entonces hasta nuestros días por una pléyade de magníficos historiadores de todo el mundo. Y todos coinciden en asegurar, qué casualidad, que no solamente no hubo catastro ni censo alguno en aquellos días, sino que no lo hubo en todo aquel tiempo y que, de paso, ya solo por fastidiar, y aunque nadie les pregunte, Herodes llevaba muerto varios años cuando Jesus nació, por si alguien se quiere dar por enterado, lo que acaba de una vez por todas con el bulo de la ejecución masiva de recién nacidos y, lo que es más sangrante para mí, arruina mi escena preferida y más divertida del musical Jesucristo Superstar.


Así que volviendo a la paga de Navidad cuya legalidad hoy se cuestiona el Tribunal Constitucional, igual habría que sugerir que no sería la paga en sí misma la que debería ser declarada ilegal sino más bien la propia Navidad. Pues no habiendo nacido Jesús en Diciembre, ni en Belén, ni en un pesebre y no habiéndole acompañado ni mula ni buey, y de los pastores vete tú a saber, y no teniendo nadie ni la más remota idea de en qué año (de la era pre-cristiana, por supuesto) nació, igual sería lo más conveniente, sugiero, declarar la gran mentira navideña inconstitucional y darle a los funcionarios vascos y no vascos la paga extra esa, de lo que sea, llamémosla "X", que el gobierno les ha quitado porque le ha salido de allí, es decir, del mismo sitio de donde le ha salido a la iglesia católica decirnos durante todos estos años que Jesús nació donde nació, cuando nació y acompañado de quien nació.


Amén

sábado, 8 de diciembre de 2012

Para Morirse De Risa



Siempre he abominado de ese tipo de periodismo, y ese tipo de periodistas, para los que todo vale y cuyo trabajo consiste en hacer reír a la audiencia pasando por encima del respeto a los derechos y la dignidad de las personas. La enfermera del hospital donde estaba ingresada la mujer del príncipe Guillermo de Inglaterra no era un personaje público. Era una ciudadana común haciendo su trabajo y poco importa ahora si fue reprendida o no por sus jefes por lo ocurrido, como insinúan algunos, o si fue incluso amenazada de despido. Eso no es más que querer desviar la atención sobre la verdadera responsabilidad del suceso. No sabemos nada sobre esta mujer como tampoco lo sabían los graciosos periodistas cuando planearon su malhadada broma. Puede que sufriera de baja autoestima o que padeciera depresión, puede que la hubiera dejado su pareja o que tuviera problemas familiares. Puede que sufriera un ataque de ansiedad después de lo ocurrido o que se sintiera culpable. Puede que por cualquier otro motivo su puesto de trabajo ya peligrara antes de ese fatídico día y se sintiera más vulnerable después de ello ¡Da absolutamente igual! Nada de eso supondría en absoluto un paliativo ni serviría de excusa. Lo cierto es que se burlaron públicamente de ella. Se mofaron e hicieron escarnio a escala planetaria de esa mujer, la enfermera que fue tan tonta que no supo distinguir el elegante y británico acento de la realeza del de una humorista “aussie” que, para colmo, ni siquiera hizo un gran esfuerzo por imitar a su personaje. La pusieron en ridículo delante de la audiencia de toda Australia primero y en seguida de la de todo el mundo, una vez que la broma se propago por Internet ¿Con qué derecho la obligaron a ser parte de un programa de radio sin su consentimiento? ¿Con qué  derecho convierten en un momento a una ciudadana corriente, una trabajadora, en personaje mundial? ¿Con qué derecho sacan a alguien de su anonimato y hacen que su voz, la historia de su vida y hasta su rostro salgan en las radios, redes sociales y medios digitales de todo el globo para que todos se rían de ella? Espero sinceramente que a estos periodistas los juzguen por causar lesiones psicológicas graves e irreparables a una persona, hasta el punto de haberla llevado posiblemente al suicidio. Sería sumamente gracioso que el juez los condenase a muerte por ello y que solo un segundo antes de la ejecución les dijeran,  con sonoras carcajadas y retransmitido en directo a los cinco continentes: “Tranquilos chicos, que solo era una broma”. Seguro que todos nos íbamos a reír mucho con ello. El periodismo basura es precisamente eso, basura, y parece que esta vez su inmundicia ha salpicado a la cara de una víctima inocente que no ha podido soportar el hedor. Y es que no todas las personas tenemos por qué ser igual de fuertes, ni todos estamos preparados para que una buena mañana, sin olerlo ni beberlo, mientras haces tu trabajo, siete mil millones de personas se rían de ti.

martes, 20 de noviembre de 2012

Triple A



La prensa anuncia hoy que Moody’s ha quitado a Francia la triple A. Moody’s, recordemos, es una agencia privada estadounidense de calificación de riesgo que poco antes del colapso financiero que desencadenó esta crisis inacabable sostenía todavía que Lehman Brothers, la entidad cuya bancarrota estremeció los cimientos del mundo, gozaba de la mayor calificación crediticia posible, esto es, la famosa AAA. Deduzco entonces que la segunda economía de Europa y una de las mayores potencias industriales del mundo, es menos solvente y está muchísimo peor ahora de lo que Lehman Brothers estaba dos horas antes de hundirse. Es decir, para que no haya dudas, y por si alguien aun no lo ha entendido, lo que esta agencia de calificación de riesgo sugiere es que si nosotros tuvieramos que prestarle dinero a alguien, sería mucho más seguro e inteligente que se lo prestasemos a Lehman Brothers que al estado francés, si no fuese, claro, por la fastidiosa y desafortunada inconveniencia de que Lehman Brothers hace ya varios años que se derrumbó cual castillo de naipes junto con sus tres preciosas aes mayúsculas. 

Llevamos años moviendo nuestro dedo índice de aquí para allá intentando señalar a los culpables de esta tremenda desgracia económica que se ha cernido sobre nosotros, pero todavía nadie ha sugerido siquiera encerrar de por vida en una celda a los analistas de las agencias de calificación y tirar las llaves al mar para siempre. Sé que muchos opinarán que es un castigo excesivamente suave y compasivo. Pero los que me conocen saben que por principio estoy en contra de la tortura y de la pena de muerte y aun ante estos crímenes abominables no puedo ni quiero permitirme dejar de ser fiel a mis principios.

martes, 14 de agosto de 2012

Cañete, en los toros mientras ardían tres parques nacionales


Mientras tres parques nacionales han sido rodeados o están siendo directamente calcinados por el fuego (Garajonay, Doñana y Cabañeros) el único acto de presencia del ministro de medio ambiente desde el 2 de agosto hasta hoy ha sido para ir a los toros con el rey. Yo creo que en este país tenemos un problema con eso de irse a matar bichos o ver como otros los matan cuando las cosas no van bien. Con la prima de riesgo por las nubes el gracioso Juan Carlos se fue a matar elefantes a África. Mientras  el Prestige se hundía en el Atlántico llenando de chapapote hasta las orejas a los gallegos, el difunto Fraga, que en guerra descanse, y que entonces era presidente de la Xunta, se fue a una montería al tiempo que el entonces ministro portavoz del gobierno (Rajoy, por si alguien lo ha olvidado) acudía al congreso de los diputados para soltar aquello de que lo que salía del petrolero hundido eran, a ver si me explico, “cuatro hilillossssss como de plastilina” (sic). Ahora este Arias Cañete se va a una corrida en Cádiz mientras media España  arde como una falla valenciana y se queda tan tranquilo. Desde luego lo de ministro de medio ambiente le viene que ni pintado, porque al paso que vamos ya no nos va a quedar más que eso, la mitad, y además ahumada.   

viernes, 8 de junio de 2012

Pegúntenme a mí



Dice el presidente del gobierno que los que quieran saber como está la situación económica de España le pregunten a él, a no ser que haya alguien que sepa más que él sobre el asunto. En primer lugar, no sé como le van a preguntar, si es el único jefe del ejecutivo de la historia de nuestra democracia que se ha escapado por la puerta de atrás del senado, como un delincuente, para no enfrentarse a los periodistas. No sé como le van a preguntar si nunca ha habido un presidente del gobierno que diera menos ruedas de prensa y si las pocas que da son sin derecho a preguntas. En cuanto a lo otro, a lo de que haya alguien que sepa más que él sobre nuestra verdadera situación financiera, si el señor Rajoy me lo permite, y aunque ya sé que no es su estilo admitir preguntas, yo le haría una: ¿Quiere usted que le mande la lista en un pen-drive? ¿O la prefiere en once mil doscientos setenta y nueve folios con quinientos nombres en cada uno? Nota: multiplique usted el número de folios por el número de nombres escritos en ellos e introduzca la cifra resultante en su buscador de internet. Ya lo tiene. Esos son los que saben mucho, pero muchísimo mejor que usted, lo que pasa en este país.

jueves, 7 de junio de 2012

Blogueros de calidad animan la salida de El Huffington Post


Debería estar haciendo algo más gratificante para el espíritu y menos dañino para el alma que leer El País digital a la una de la madrugada en vísperas del Corpus, mientras mis convecinos están de feria. “Blogueros de calidad animan la salida de El Huffington Post” reza el titular. Y yo, engañado vilmente por ese adjetivo calificativo, inmerecido y mentiroso, me dispongo a leer la lista de las plumas insignes que se supone llenarán de prestigio tal acontecimiento. Y me entran ganas de llorar. Aunque mi emotividad a lo mejor es culpa del Gin-tonic, no lo niego, es el tercero y por eso seré benévolo y aceptaré dejar ese margen a la duda, muy generoso y poco convincente en cualquier caso, ya que sobrio pensaría igual, de eso estoy seguro, aunque tal vez no lo expresaría del mismo modo. Porque, cuando dicen blogueros de calidad, deduzco quieren decir blogueros famosos ¿verdad? O famosillos, vamos, los mismos de siempre. Y se quedan tan tranquilos y no les remuerde ni lo más mínimo la conciencia suponiendo que la tengan. A mí, en el mejor de los casos, pensar en la calidad de los blogs de Rubalcaba o Gallardón, por poner solamente dos patéticos ejemplos de entre esa pomposa lista de supuestos cualificados blogueros que han facilitado, me produce un incontrolable deseo de revolcarme a carcajadas por el suelo. Me van a perdonar ustedes, sean del color político que sean, pero hay en nuestra sociedad, por fortuna, escritores infinitamente mejores, y pensadores, y oradores con mayúsculas ante los cuales estos y otros señores y señoras de su lista, si tuvieran decencia, no se atreverían ni a abrir la boca. Estoy simplemente harto de escuchar a los mismos cretinos de siempre, decir las mismas mentiras y estupideces de siempre. Están mejor en Twiter, miren ustedes, que les voy a decir, con su bienaventurada limitación de 140 caracteres, y muchos caracteres me parecen ya para alguien que dice defender el derecho de las mujeres a ser madres negándoles el derecho al aborto. No necesitamos tribunas nuevas para lo mismos políticos de siempre, que ya van sobrados de ellas. Lo que necesitamos es el “ya no aguanto más” de una audiencia enfebrecida dispuesta a quitarse el zapato y tíraselo a la cara a tanto orador de medio pelo y políticos sin agallas y sin miras. Figuradamente, claro está, no me vayan a malinterpretar, que la idea es solamente una licencia poética y en un zapato en cualquier caso caben muchas palabras y más, muchísimos más, de 140 caracteres.

domingo, 15 de abril de 2012

Paquidermos

Que noble y valiente actividad, que manera tan graciosa y edificante de matar el tiempo, irse a África a reventarle los sesos a un elefante. A Juan Carlos se le deberían haber quitado las ganas de dispararle a la cabeza a nada ni a nadie el día que, teniendo él 18 años, le metió un tiro entre ceja y ceja a su hermano Alfonso de 14 años y lo dejó allí tieso al instante. Por lo visto fue un accidente, o tal vez no, a saber, porque visto lo visto parece que al tipo le va la marcha. Puestos a ello podría dedicarse a cargarse a sus yernos. Nos iría mejor a todos y sobre todo les iría mucho mejor a los elefantes.